Luis Gago, el comprar discos es una cuestión cultural


Tras sus problemas para abandonar la SGAE, el cantautor gallego publica dos nuevos discos de golpe.



Un pequeño sobre negro envuelve dos discos delicadamente manufacturados casi de manera artesanal. Son “El exilio del bufón” y “Filosofía barata”, dos discos independientes grabados por el gallego Luis Gago. Atrás quedan los problemas derivados de su intento (y logro) de salir del “manto protector” de la SGAE que le han tenido en dique seco a la hora de publicar durante cuatro años. Ahora Luis ofrece su música dentro del formato Creative Commons, algo cada vez más usual en muchos artistas y que, aunque la gente pueda pensar lo contrario, no significa “todo vale” o “todo gratis”. Luis Gago vende sus discos de manera ordinaria, pero a la vez regala parte de ellos en internet, por eso acudimos a Luis para que nos explicara mejor como es todo este proceso.

El grabar en Creative Commons significa que ¿todo es gratis?

Este pensamiento está bastante generalizado no sé si por las discográficas o los músicos, pero realmente esto un tipo de licencia muy parecido al copyright sólo que permite que el músico decida que hacer con cada una de sus canciones. Si tú las tienes registradas con la SGAE hay una serie de normas y tiene que acatarlas y pasar por el aro y con Creative Commons tú puedes decidir que hacer con ellas. En mi caso es que se puedan descargar gratis pero no que se haga uso comercial de las mismas, ni obras derivadas de mi trabajo sin consultarlo, pero podría permitir su uso comercial, que las modificaran… Tienes un abanico más amplio de posibilidades y estás protegido igual que con el copyright.

¿Entonces es una gestión mas tipo cooperativa?

La gran diferencia es que la gestión la tiene que hacer uno mismo o su agencia, no tienes una entidad gestora detrás que se preocupe de perseguir las canciones y ver como las usan, pero es que esa gestión dentro de la SGAE, si no eres superventas y estás muy metido en la industria tampoco te la van a hacer bien. En mi caso, por ejemplo, no la hicieron bien y por eso me fui.

Has tardado casi cuatro años en poder abandonar la SGAE. ¡Es casi más difícil que darte de baja de una telefonía móvil!

Cuando firmé el contrato de la SGAE hace 8 ó 9 años ni siquiera lo leí porque no me quedaba otra. Firmé el contrato del disco y para ello tenía que hacer el contrato con la SGAE. Hay una pequeña cláusula en el mismo que desde que solicitas la baja hasta que se hace efectiva, tienen que pasar 3 ó 4 años hasta poderla hacer efectiva. Yo no he estado cuatro años parado porque he aprovechado el tiempo para escribir y por eso, acumulando trabajo, han salido los dos discos. Los problemas que he tenido con SGAE por no estar de acuerdo con el tema de las descargas gratis de música. A mí SGAE nunca me ha presionado y han sido bastante transigentes conmigo con ese tema de dar las descargas gratis, pero nunca he conseguido que todo eso me lo dieran por escrito por si había una posible reclamación. Yo permito las descargas y la SGAE podría reclamarme el canon que yo tendría que pagarles y que luego me volverían a liquidar como autor quitando un tanto por ciento que es absurdo porque no hay distribuidora, ni discográfica por medio. Ese era el problema. Tenía bastantes descargas y haciendo números se me ponían los pelos de punta pensando si me reclamaban ese tanto por ciento. ¡Pasa eso y me pego un tiro!. Pero no me han puesto muchas pegas quitando lo de no darme eso por escrito, que no me iban a reclamar el canon.

Dices que estos dos discos aparecen a la vez al mercado por este problema que te ha tenido en dique seco, pero con los dos anteriores sólo hubo meses de diferencia. ¿Tan prolífico eres como compositor?

Esto va por épocas. Con del segundo disco no salieron muy bien las cosas y hubo problemas con la distribución, el disco estaba terminando de sonar en las emisoras y era cuando estaba llegando a las tiendas. El típico problema de logística de las discográficas pequeñas y entonces estuve un tiempo pesimista y sin escribir demasiado. Son rachas. Lo normal es que escriba a menudo aunque no a diario y ahora reposo más las ideas. Es lo que más me gusta de todo el proceso de hacer un disco, la parte de reflexionar y ponerte a escribir.

La prensa te está poniendo muy bien y te comparan con Tom Waits y Nick Cave. ¿Tú cómo te definirías?

Agradezco muchísimo las comparaciones, pero no sé. Me cuesta definirme. No estoy muy acostumbrado a esto. No hago miles de entrevistas y estoy un poco al margen de estas cosas y no me acabo de acostumbrar. Soy una persona bastante normal que casi no salgo, hago vida tranquila disfrutando de la familia... Honestamente creo que Tom Waits o Nick Cave están en un nivel bastante superior.

Igual lo dicen por tu tono de voz o la forma de cantar.

Supongo que sí. La gente lo dice con buena intención y yo lo agradezco pero ten en cuenta que realmente este tipo de cosas no te benefician. No creo que me pareca y cuando lees una crítica de un disco y lees estos comentarios, yo al menos, te intentas agenciar una escucha del disco para comprarlo, pero estás que escuchas que fulano se parece a no sé quien y luego escuchas el disco y te llevas una decepción. No creo que nos hagan un favor con las comparaciones, aunque se hagan con afán de adular.

Tienes una manera especial de manejar tu carrera. No quieres hacer videos ni promoción en televisión. ¿Se puede vivir de esto sin ser conocido? No digo famoso, sólo que te conozcan y sepan que existes.

Tengo un planteamiento a muy largo plazo con esto. Yo empecé a tocar muy jovencito, después de un tiempo dejé la música y estuve ocho años sin tocar nada ni escribir, hasta que un día exploté, volví a escribir y mi vida pegó un giro bastante importante. No me planteo la musica como un negocio. Tienes tus problemas porque esto no deja de ser un negocio y las canciones un producto, aunque no hay que tratarlas comoppizzas o móviles. Es muy difícil. El tema de los videos es que no sé. Hay televisiones que me están pidiendo material y debería replanteármelo. Algún día llegará, supongo, o no. Ahora no me lo pide el cuerpo y no me apetece verme en la tele o en determinados fregados en los que no me voy a sentir cómodo. El anonimato cuando lo pierdes se hace duro. Tengo amigos famosos y a veces no es ni agradable ir a cenar a un restaurante con ellos y no quiero eso para mí. No es necesario estar en la tele para llegar a fin de mes y tampoco me gusta el tratamiento que se hace de la música en los medios ahora. Pero igual con el tiempo cambio y termino hasta haciendo canciones comerciales. Ja, ja, ja.

En el tema de los conciertos tampoco vas a lo fácil. No te gusta tocar en sitios convencionales ni garitos, prefieres ermitas o, incluso, ¡debajo de un puente!

La idea que tengo ahora es hacer una producción muy limpia para pocas personas. Ahora estamos haciendo números porque aunque la producción no sea muy complicada, hay unos gastos mínimos y con una banda de cinco personas es complicado. Vamos a ver si podemos sacar el proyecto adelante y hacer una pequeña gira tocando fuera de los circuitos. La idea es tocar en sitios peculiares. Este verano estuve con un par de amigos tocando por la calle en Francia. Fue como unas vacaciones y le próximo año lo repetiré igual por Portugal. Lo que quería era recoger esa familiaridad y el tocar con un público tan cerca la cosa cambia mucho. Ahora hay que hacer numeros. El mes que viene empezamos los ensayos y veremos. Tampoco es fácil localizar los lugares para hacerlo.

Pero eso te va a obligar a eliminar electricidad y tu música no es tampoco acústica. Las canciones de “El exilio del bufón” y “Filosofía barata” tienen arreglos eléctricos muy cuidados, están llenas de instrumentación… Tampoco eres el típico cantautor con la guitarra acústica al hombro. ¿Cómo vas a solventar eso?

Tienes un poco de razón. No vamos a prescindir de las guitarras eléctricas pero estamos haciendo arreglos mas intimistas, cercanos al folk americano y europeo. Seguramente nos apartaremos del rock. Tenemos que ponernos ahora a tocarlo todo a ver que tal suena y tampoco descarto dar caña. No es una cuestión de volumen sino algo conceptual, así que muchas canciones tampoco van a sufrir mucha variación.

Tampoco haces estribillos porque no te gustan pero tus canciones tienen una estructura muy pop y comercial, no son las típicas soflamas de iluminado imposibles de escuchar hasta el final. ¿Esto demuestra que es posible hacer canciones comerciales sin ser ramplón?

Todo es cuestión de proponérselo. Yo en discos anteriores sí que he hecho estribillos, pero con los años me voy volviendo más cascarrabias o más austero al escribir y cuando me paro a pensar siempre llego a la misma conclusión. Un estribillo es algo que se te repite varias veces y es algo absurdo. Suelo poner como ejemplo las escenas de sexo en una película, son necesarias a veces y otras se meten por rellenar. En estos discos no encontré muchas canciones en las que mereciera la pena que el estribillo entrase. Simplemente eso. Tiene que ver con la estructura de la canción.

¿Los dos discos se venden juntos en el sobre negro que nos ha llegado a los medios?

Si quieres, sí. Pero también se pueden comprar por separado. Son dos discos que para mí están muy relacionados pero que funcionan también muy bien de forma independiente. Por eso se han editado por separado. La cosa está muy mal y la gente no está por la labor de comprar discos, cosa que entiendo.

Ya, no se venden discos pero llega un concierto y ves codazos en los puestos de merchandising para llevarse copias del disco del grupo que acaba de tocar.

En caliente sí. Si el concierto ha salido bien la gente está más predispuesta. Hoy por hoy es la mejor manera de vender discos, en los bolos. Yo he vendido más discos tocando en la calle que desde que están en las tiendas hace quince días.

Empiezo a pensar que la gente es vaga. Vas a una tienda de discos a comprar la entrada para un concierto pero no sales de casa para comprar el disco.

Nunca me lo había planteado así pero puedes tener razón. A nivel personal a mí me sucede lo mismo, dejo de hacer algunas cosas por el trastorno que te puede suponer ir a una tienda. No sé. Hoy en día se pueden comprar los discos en internet en cualquier formato: mp3, disco, vinilo... La crisis debe estar afectando a las ventas pero a mí la música no me parece cara. Me he tomado copas que han sido más caras que un disco. Es más una cuestión cultural, yo creo. No hay mas que ver los discos que se venden.

Alejandro Arteche

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